SSD y discos duros: quién se lleva el suministro global

Seis trimestres de subidas, producción vendida antes de fabricarse y una pregunta práctica: quién acapara el almacenamiento y si conviene comprar ya o esperar.

Ilustración 3D de un almacén con estanterías de cajas y servidores, y una carretilla elevadora transportando mercancía

Comprar un SSD de 2 TB hoy cuesta, en el mejor de los casos, el triple que hace dos años. El reflejo lógico es recurrir al disco duro mecánico, más lento pero históricamente barato. Ese refugio también se está cerrando: los discos duros acumulan seis trimestres consecutivos de subidas y los modelos de referencia marcan récords.

La causa no es una avería de fábrica ni una rotura puntual de stock. Es una reasignación de la producción mundial de memoria y de discos hacia un único comprador: la infraestructura de inteligencia artificial. Este artículo repasa quién se está llevando el suministro y por qué han subido de precio SSD y discos duros, pone las cifras trimestrales sobre la mesa y responde a la pregunta que todo el mundo se hace antes de ampliar un PC o un NAS: ¿compro ahora o espero?

Qué está pasando: seis trimestres de subidas

En el tercer trimestre de 2026, de julio a septiembre, los discos duros de referencia de 3,5 pulgadas y 1 TB suben un 15 %. Esos modelos, los que van en equipos de sobremesa y en sistemas de videovigilancia, pasan de 58,00 a 66,70 dólares en precio de contrato. Los de 2,5 pulgadas y 1 TB, asociados a portátiles, suben un 10 % y se quedan en 61,20 dólares.

Conviene aclarar de qué precios hablamos. Son tarifas de grandes operaciones comerciales, no etiquetas de tienda. Funcionan como termómetro del mercado mayorista, que es el que después fija lo que pagas.

En el lado del estado sólido, el salto es más brusco. Un Samsung 870 EVO de 2 TB, una unidad SATA de gama media que llegó a venderse por 79,99 dólares, aparecía en Amazon a 399,99 dólares. El precio se presentaba como un descuento del 62 % sobre una tarifa de lista de 1.039,99 dólares. Ese es el nivel de referencia que maneja ahora el mercado de consumo.

El dato que mejor resume la tendencia es el precio por terabyte. La media de los SSD NVMe Gen 4 nuevos pasó de 38 dólares por TB a mediados de 2023 a una meseta de 75-76 dólares a comienzos de 2026. En septiembre de 2026 marcaba 92 dólares por TB. El almacenamiento flash nunca volvió a abaratarse, y en los últimos meses ha vuelto a acelerar.

Por qué ahora: la IA no compra discos, compra capacidad

Los centros de datos de IA necesitan dos cosas a la vez. Por un lado, discos nearline de gran capacidad para guardar los conjuntos de datos de entrenamiento y los puntos de control de los modelos. Por otro, SSD empresariales de altas prestaciones para servir inferencia en milisegundos.

Los hiperescaladores —Amazon Web Services, Microsoft Azure, Google Cloud, Meta y OpenAI— compran por volumen y con contratos plurianuales, lo que les da mayor poder de negociación y prioridad de asignación en las fábricas. La propia compra de Hugging Face por parte de NVIDIA muestra hasta qué punto el almacenamiento y la IA abierta se han convertido en infraestructura crítica para estas empresas.

Esa presión llega hasta tu PC por dos vías. La primera es directa: la producción de NAND se dedica a SSD empresariales, que dejan mucho más margen. La segunda es indirecta: cuando el SSD de consumo se encarece, las cargas de almacenamiento menos exigentes vuelven al disco mecánico. Y ahí el HDD ya no espera con los brazos abiertos.

Hay un detalle que suele pasarse por alto. Según Kingston, la NAND puede representar cerca del 90 % de la factura de materiales de un SSD: cuando ese insumo se multiplica, el precio final no puede quedarse quieto. Sus datos apuntan a que la NAND acumulaba una subida del 246 % desde el primer trimestre de 2025, y que el 70 % de ese incremento se concentró en apenas 60 días.

Quién se está llevando el suministro

Aquí está la parte que pocos medios han cerrado: el problema no es que los precios suban, sino que la capacidad ya está vendida antes de fabricarse.

Western Digital confirmó que su producción está prácticamente agotada para todo el año natural 2026, con pedidos en firme de sus siete mayores clientes. Además, mantiene acuerdos comerciales a largo plazo con tres de sus cinco principales clientes: dos hasta 2027 y uno hasta 2028. Seagate reconoce que su capacidad nearline está asignada por completo hasta finales de 2026 y que espera empezar a aceptar pedidos del primer semestre de 2027 en los próximos meses. Entre ambas controlan, junto a Toshiba, casi todo el mercado de discos duros.

El negocio nearline, orientado a servidor, se ha comido al resto de la oferta. Ya en 2025 representaba el 83 % de las unidades de disco que enviaba Seagate; hoy el segmento de centro de datos concentra en torno al 87-88 % de sus exabytes. La compañía incluso ha dejado de fabricar algunos modelos de baja capacidad, precisamente los que compraría un usuario doméstico.

El efecto sobre las cuentas de los fabricantes es evidente. Según TrendForce, los cinco grandes proveedores de NAND ingresaron más de 38.900 millones de dólares en el primer trimestre de 2026, un 83,7 % más que en el trimestre anterior. Samsung lideró el mercado con 13.510 millones, un 104,7 % más, y elevó su cuota del 28 % al 31,6 %. Micron y SanDisk crecieron casi un 97 % cada una.

Con el segundo trimestre llega otro analista: Counterpoint calcula que los ingresos del sector subieron otro 70 % y que los precios de contrato de la NAND se dispararon un 55 % en solo tres meses. La misma consultora sitúa a Samsung en cabeza con el 28 % de los ingresos del sector en ese trimestre, a SK hynix con el 19 % y a Micron con el 15 %. La sorpresa es la china YMTC, que ha pasado del 11 % al 14 % en un año. Los proveedores chinos están ampliando capacidad y se espera que eleven su peso en la producción mundial de NAND hasta cerca del 19 %. Ese movimiento es la única palanca real de alivio a medio plazo.

Mientras tanto, la demanda no se limita al entrenamiento. La comercialización de aplicaciones de agentes de IA autónomos sostiene el consumo de servidores de propósito general, que son los que devoran discos nearline. TrendForce calcula que los servidores ya absorben más del 40 % de la demanda mundial de bits de NAND.

Por qué el disco duro tampoco es refugio

La lógica del usuario es sencilla: si el SSD está caro, compro un HDD. El problema es que esa misma idea la han tenido millones de personas y, sobre todo, los propios centros de datos.

Morgan Stanley estima que la demanda de discos duros crece entre un 40 % y un 50 % anual, mientras que la oferta avanza al 30-35 %. Esa brecha sostiene la escasez al menos hasta 2028. Las verificaciones del banco en Asia apuntan a que los fabricantes quieren llevar el precio nearline de menos de 15 dólares por terabyte a entre 25 y 30 dólares por terabyte en dos o tres años.

El resultado es una pinza. El SSD sube porque la NAND se destina a servidores. El HDD sube porque absorbe la demanda que huye del SSD y porque sus fábricas priorizan unidades nearline de gran capacidad. La alternativa barata compite por el mismo silicio y las mismas líneas de montaje.

Las cifras, trimestre a trimestre

Producto Referencia anterior Referencia nueva Variación
HDD 3,5″ 1 TB (sobremesa, videovigilancia) 58,00 $ 66,70 $ (3T26 = tercer trimestre de 2026) +15 %
HDD 2,5″ 1 TB (portátil) 55,64 $ 61,20 $ (3T26) +10 %
SSD NVMe Gen 4, precio medio 75-76 $/TB (inicio 2026) 92 $/TB (sep 2026) +21 % acumulado
NAND, precio de contrato primer trimestre 2026 segundo trimestre 2026 +55 % en tres meses
NOR Flash, precio de contrato inicio 2026 primer semestre 2026 +100-120 %
SLC NAND, precio de contrato inicio 2026 primer semestre 2026 +130-150 %

Las cifras de SLC NAND y NOR Flash explican por qué el problema no afecta solo a los discos grandes. Son memorias de baja capacidad y alta fiabilidad que se usan en el arranque de servidores, en electrónica industrial y en automoción. Ahí el precio se ha multiplicado en seis meses.

¿Compro ahora o espero?

Depende de tu caso: si necesitas el almacenamiento ahora, compra ahora y evita pagar más adelante. Si la compra puede esperar dos años, aguantar sale mejor: la oferta recupera el equilibrio en el tramo final de 2027 y Bernstein espera una caída fuerte en 2028. Lo que no tiene sentido es esperar tres meses.

Los pronósticos a corto plazo son unánimes y no invitan a la paciencia. TrendForce calcula que el mercado de NAND cerrará 2026 con un déficit de oferta del 4-5 %. Los fabricantes no añadirán capacidad relevante este año y se limitarán a migrar procesos y mejorar el rendimiento. El consejo de Kingston fue explícito: no posponer la compra, porque el precio será mayor dentro de 30 días y probablemente aún mayor 30 días después.

¿Cuándo cambia la tendencia? TrendForce sitúa el punto de inflexión en la segunda mitad de 2027, cuando la oferta de NAND debería superar a la demanda. La razón es que varios fabricantes están migrando nodos y los proveedores chinos están poniendo en marcha nuevas líneas. A partir de ahí el mercado empezaría a equilibrarse.

El CEO de Phison, Pan Chien-Cheng, es más pesimista y más preciso sobre el motivo. Desde la inversión inicial hasta la producción en masa de NAND pasan cuatro años completos. Por eso sostiene que los precios de los SSD seguirán subiendo hasta 2030. Su empresa está acumulando inventario estratégico para asegurar suministro a sus clientes de IA durante los próximos dos años.

Hay una excepción interesante en 2028, aunque afecta antes a la memoria que al almacenamiento. La llegada de DDR6 y el aumento de producción china deberían abaratar la DDR5 —los analistas de Bernstein estiman una caída fuerte del precio por gigabyte en 2028, un alivio para una memoria RAM que lleva un año en máximos—, un relevo que también aligera la presión sobre los precios de la NAND, aunque no garantiza por sí solo SSD más baratos. Es el primer pronóstico de bajada creíble de todo el ciclo.

Y un matiz que conviene vigilar. El 9 de septiembre de 2026, el nuevo CEO de Kioxia, Hiroo Ota, ordenó a sus equipos comerciales no forzar más subidas en las tarifas de NAND. Su argumento: incluso los grandes operadores de centros de datos tienen presupuestos limitados. Kioxia había subido sus precios un 70 % en el trimestre cerrado en junio. Apple, que representa el 20 % de sus ingresos, respira con esa decisión.

En el lado de los discos duros, Seagate enviará sus primeros HDD Mozaic 5 de 50 TB con tecnología HAMR a finales de 2027. La mayoría de esas unidades ya están comprometidas hasta 2028.

Para quien trabaja con modelos de IA en local, hay un efecto colateral que merece la pena tener en cuenta. Guardar pesos de modelos y conjuntos de datos en casa exige más capacidad que antes, y esa capacidad es justo la que está subiendo. Dimensionar bien el almacenamiento local se ha vuelto tan importante como elegir el hardware de cómputo.

Errores comunes al comprar almacenamiento en este mercado

  1. Esperar una oferta que no va a llegar. En un mercado con déficit de oferta, los descuentos agresivos desaparecen. Lo que hoy parece caro suele ser más caro en el trimestre siguiente.
  2. Comparar precios de contrato con precios de tienda. Las cifras mayoristas marcan la dirección, no tu factura final. Tu distribuidor tiene margen, stock antiguo y plazos propios.
  3. Creer que el HDD es la salida barata. Sigue siendo más económico por terabyte, pero sube por las mismas razones y con más retraso, porque los fabricantes priorizan capacidad nearline.
  4. Comprar capacidad que no vas a usar. Con el precio por terabyte en máximos, un 4 TB cuando necesitas 2 TB es dinero tirado. Dimensiona primero y compra después.
  5. Ignorar el almacenamiento en la nube en la ecuación. Si el hardware sube, los proveedores de nube acabarán trasladando parte del coste. OVH ya anticipó una subida cercana al 10 % en sus precios por el encarecimiento del hardware: si prefieres no depender de eso, alojar tus propios servicios en casa es la otra cara del problema.
  6. Olvidar el reacondicionado y la segunda mano. Es el segmento que mejor ha resistido. Los discos empresariales renovados siguen ofreciendo un coste por terabyte muy inferior al de las unidades nuevas, siempre que se verifiquen el estado y las horas de uso con los datos SMART.

Preguntas frecuentes

¿Por qué están subiendo los precios del SSD y del disco duro?

Porque la capacidad de memoria y de discos se destina cada vez más a la inteligencia artificial: unos pocos clientes cierran contratos a gran escala y a varios años vista. En los SSD, la NAND va a unidades empresariales; en los HDD, la presión viene de dos lados: la demanda que abandona el SSD y la prioridad de las fábricas por las unidades nearline.

¿Qué subidas se han visto en discos duros y SSD?

En el mercado de discos, el modelo de 3,5 pulgadas y 1 TB ha pasado de 58,00 a 66,70 dólares (+15 %) y el de 2,5 pulgadas y 1 TB, de 55,64 a 61,20 dólares (+10 %), ambos en el tercer trimestre de 2026. En SSD, el precio medio por terabyte de un NVMe Gen 4 ha saltado de los 75-76 dólares de comienzos de 2026 a 92 dólares en septiembre de 2026.

¿El disco duro es una alternativa barata al SSD?

Es más barato por terabyte, sí, pero tampoco es una salida: los precios de los discos duros llevan seis trimestres sin bajar y las fábricas dedican su capacidad a las unidades nearline. A eso se suma que absorben la demanda que el SSD ya no cubre y que los modelos de baja capacidad van cayendo del catálogo.

¿Compro ahora o espero?

Depende de tu caso: si la capacidad te hace falta ya, cómprala ya; si puedes aguantar dos años, espera. Lo que no compensa es esperar tres meses. Kingston lo dijo sin rodeos: quien aplace la compra pagará más dentro de 30 días y, probablemente, más todavía 30 días después.

¿Cuándo se espera que bajen los precios?

Según TrendForce, el equilibrio no llegará antes del tramo final de 2027, cuando la oferta empiece a cubrir la demanda. Phison es más pesimista: su CEO, Pan Chien-Cheng, sitúa el final de las subidas en 2030, porque una fábrica de NAND tarda cuatro años en pasar de la inversión a la producción en masa.

Resumen práctico

  • Los HDD acumulan seis trimestres de subidas. El modelo de referencia de 3,5″ y 1 TB pasó de 58,00 a 66,70 dólares (+15 %) en el tercer trimestre de 2026.
  • Western Digital y Seagate tienen la producción de 2026 vendida, buena parte a hiperescaladores de IA, con acuerdos que llegan hasta 2028.
  • Ni el SSD ni el HDD se libran: los dos compiten por las mismas líneas de producción, y ambas están girando hacia el mercado de servidores.
  • El precio medio del NVMe Gen 4 nuevo pasó de 38 dólares por TB en 2023 a 92 dólares por TB en septiembre de 2026.
  • Si necesitas almacenamiento ahora, cómpralo ahora. La estabilización no se espera antes de la segunda mitad de 2027, y hay analistas que la retrasan hasta 2030.
  • Solo hay una previsión de bajada con fecha creíble: 2028, cuando coincidan la DDR6 y la nueva capacidad china.

Referencias externas:

Avatar conceptual de Álex Navarro: portátil con cerebro de IA en estilo low-poly, azul y naranja

Álex Navarro

Ingeniero de software. Dev, entornos y herramientas de IA explicadas con criterio para que no pierdas tiempo. Rigor y utilidad práctica.

2 comentarios

  1. Pablo dice:

    buen post, se nota que has ido a la fuente y no has copiado el titular de turno. lo de que la capacidad ya esta vendida antes de fabricarse es lo q casi nadie cuenta. yo tenia pensado ampliar mi nas este otoño, creo q voy a rezar y esperar un poco mas

    • Avatar conceptual de Álex Navarro: portátil con cerebro de IA en estilo low-poly, azul y naranja Álex Navarro dice:

      Gracias, Pablo. Con lo de esperar vas bien encaminado: si Western Digital tiene el año vendido, la presión no va a bajar a corto. Si tu NAS aguanta, el otoño-q4 no pinta mejor que ahora.

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